La época de poda es ideal para conseguir una
rama lo suficientemente gruesa y frondosa que nos permita
poder trabajar en ella para crear nuestro posadero.
Deberemos tener en cuenta que cuantas más ramificaciones
tenga, será mejor dado que en un solo lugar podremos
obtener fotografías diferentes, ya que las aves
se podrán posar en diferentes zonas. Pero deberemos
tener en cuenta que no sean demasiadas ni muy enredadas,
ya que eso podría complicar las tomas si las
aves se posan en las ramas traseras y no en las de adelante.
Las mejores son aquellas que parten de un tronco base
y se van ramificando hacia arriba.
Una
vez que tengamos nuestra rama seleccionada, deberemos
buscar una gubia y tallar pequeños huecos en
los tramos mas gruesos. En ellos luego colocaremos
el alimento.


La razón de crear estos pequeños recipientes
naturales es muy importante, dado que al estar tallados
en el mismo tronco, por más que el ave esté
parado muy cerca de ellos, éstos no saldrán
en la toma, logrando que nuestras fotografías
sean más naturales.


El paso
más complicado de resolver es encontrar el
soporte justo que sostenga nuestro posadero, la que
nos permitirá colocarlo en diferentes lugares
y sobre todo mantenerse firme sin moverse cuando los
visitantes comiencen a llegar a alimentarse.
En este caso hemos resuelto el problema con la pata
de un viejo ventilador en desuso, el cual nos vino
de mil maravillas para poder colocar el posadero sobre
él.
Para que entre ajustado, angostamos un poco la base
de la rama y la hicimos entrar a presión.

El último
paso es buscar un lugar en el jardín donde
nos permita poder estar ocultos y cuyo fondo sea parejo
para que, de esa manera, nuestros visitantes resalten
en las tomas y no se confundan con el fondo.

Es muy
importante que cuando uno comienza a trabajar con
comederos o posaderos lo haga de manera constante,
colocando alimento todos los días incluso en
aquellos en que no se tomarán fotos. De esta
manera las aves se acostumbrarán a acudir a
él en busca de alimento a diario.
El día que decidamos que ya no lo utilizaremos
más, o cuando vamos a ausentarnos por largo
tiempo y nadie en la casa puede continuar agregando
alimento diariamente, es recomendable unos cuantos
días antes comenzar a disminuir de a poco la
ración, para que de esa manera las aves se
vayan acostumbrando a buscar el suministro diario
en otros lugares.

Todo
el año es bueno para trabajar con comederos,
pero sin duda el comienzo del
otoño y durante el invierno, cuando la falta
de alimento es más notoria, es cuando obtendrá
mejores resultados logrando incontables visitas durante
todo el día, pero sobre todo por la mañana
y la tarde.
La imaginación y la estrategia son cualidades
indispensables de un buen fotógrafo que, junto
a la observación y el estudio, harán
que el resultado de su trabajo sea sorprendente.
