
La
fotografía de aves silvestres es uno de los temas más
abordados por los fotógrafos de naturaleza.
Le presentamos algunas técnicas y trucos para obtener
mejores resultados.
Creo poder afirmar sin error a equivocarme, que la mayoría
de los fotógrafos en sus comienzos creyeron que con
un 300 mm podrían realizar estupendas fotografías
de fauna y ante los primeros intentos desistieron de la idea
creyendo que necesitaban contar con un lente mucho más
potente.
El tiempo, la experiencia y la práctica demuestran
que para fotografiar fauna –en especial aves- se necesita
de un 80% de dedicación y un 20% de equipo para obtener
buenos resultados.
Ante la imposibilidad que nuestro lente se extienda más
allá de los milímetros provistos por el mismo,
existe una manera de lograr imágenes impresionantes,
y es conociendo
las técnicas para acercarse al sujeto. Para lograrlo
requiere de conocimientos sobre las especies, un poco de imaginación
y mucha paciencia para que nuestros “actores”
no se posen fuera del alcance de nuestros objetivos.
LA ELECCION DEL LUGAR
Lo primero que necesitamos es encontrar un lugar adecuado
para trabajar que se encuentre lo más alejado posible
de otras personas y que sea seguro para, de ser
necesario, dejar nuestro hide varios días.
Para poder sacarle el mejor partido a las posibilidades que
se presenten, será necesario realizar un estudio previo
realizando muchas observaciones a lo largo
del día y en diferentes épocas del año,
de esa manera se podrá conocer con certeza qué
especies acuden allí, de qué se alimentan, cuáles
son sus costumbres, sus lugares preferidos, cuándo
actúa mejor la luz, cuál es el mejor lugar para
ubicarse, qué posibilidades existen de instalar un
hide o de mantenernos camuflados a corta distancia
sin alterar su normal comportamiento con nuestra presencia.
Todo eso junto, el lugar, el estudio, la observación
y el respeto es la primera pieza del equipo que necesitamos
para obtener un resultado de calidad.
Una vez que tengamos el lugar y los modelos, necesitaremos
acercarnos.

LOS
HIDES
Los hides (carpas tipo iglú de tela camuflada y con
aberturas a sus costados)
deberán ser colocadas en lugares estratégicos,
siempre por la noche y muchas veces con uno o dos días
de antelación a nuestra jornada de trabajo, buscando
que los animales se acostumbren a su presencia.
Cuando llegue el día destinado a realizar las tomas,
será indispensable que ingresemos en el hide dispuesto
a pasar una larga jornada en él antes que salga el
sol y las
aves comiencen sus actividades diarias.
Si el terreno y las circunstancias lo permiten, atraer a algunas
especies con la construcción de un comedero será
de mucha ayuda.
Existen en el mercado una variada oferta de hides, desde los
clásicos en forma de iglú, hasta aquellos que
podremos desmontar y armar al ras del suelo, resultando éstos
de menor impacto visual en aquellas zonas donde la vegetación
es escasa.
La diferencia entre uno y otro será la foto en lo referente
al punto de vista, encuadre,
composición y perspectiva.

Para aquellos fotógrafos que prefieren los bañados
y esteros, existen hides especiales para ser instalados en
el agua que nos permitirán adentrarnos en zonas lacustres
no muy profundas. Para estos necesitaremos de botas de agua
o un vadeador de los que utilizan los pescadores, ya que seguramente
pasaremos una buena cantidad de horas en las que nos tendremos
que mantener parados con el agua hasta la cintura.
Buscando otras alternativas de acercamiento, encontramos el
“hidro-hide”, se trata de una plataforma flotante
que sostiene una estructura donde se ubica el fotógrafo
acostado, cubierto por una red de camuflaje.
Dependiendo del comportamiento y la zona donde se encuentren
las aves, podremos
adaptarnos a ellos mediante el ingenio o la utilización
de los hides.
Solo podremos acercarnos con éxito si conseguimos formar
parte del entorno en
el que actuamos; por eso, si no contamos con un hide, existe
la posibilidad de acercarse por medio del uso de redes de
camuflaje, aunque éstas solo se podrán usar
con especies más confiadas.
AVES,
ALPISTE E IMAGINACION
Ya sea que estemos de viaje o que dispongamos de un jardín,
la creación de un
comedero junto a un posadero, es una muy buena alternativa
que nos brinda múltiples
posibilidades fotográficas a lo largo de todo el año,
sobre todo si le dedicamos una
atención constante y las aves se acostumbran a acudir
a él en busca de alimento.
Al armar un posadero es importante tener en cuenta el fondo
y registrar en qué
momento del día la luz es mejor. Una vez que hayamos
encontrado un sitio con el
fondo homogéneo o con colores que ayuden a resaltar
el color de las aves, ubicaremos el comdero junto a una ramita
(posadero) para que las aves se paren sobre ella.
Lo mejor es armar el posadero lo más natural posible,
por lo que si lo hace en el campo, es recomendable llevar
varios elementos (ramas, piedras, alimento) en el
baúl del coche lo que le permitirá no perder
tiempo y, sobre todo, no tener que cortar
ramas o quitar elementos de la naturaleza innecesariamente.

Todo el año es bueno para trabajar con comderos, pero
sin duda el comienzo del
otoño y durante el invierno, cuando la falta de alimento
es más notoria, es cuando obtendrá mejores resultados
logrando incontables visitas durante todo el día, pero
sobre todo por la mañana y la tarde.
La imaginación y la estrategia son cualidades indispensables
de un buen fotógrafo que, junto a la observación
y el estudio de la zona, harán que el resultado de
su trabajo sea sorprendente.

LA TECNICA
En cuanto a las ópticas utilizadas, se suele trabajar
con ópticas que van desde los 300 a 600 mm, siendo
el uso de duplicadores de mucha ayuda sobre todo en aquellos
lugares donde no hay problemas de iluminación. Los
diafragmas recomendados
para paseriformes van del f/8 a f/11, mientras que el flash
de relleno es imprecindible,
ayudando a obtener brillo en el ojo del ave y rellenar las
sombras suavemente.
El trípode es otro de los elementos indispensables,
el mismo deberá ser robusto
y preparado para que no se mueva, dado que necesitaremos tener
permanentemente
enfocado nuestro posadero esperando a que las aves se posen
en ellos, lo cual a veces
ocurre durante solo unos segundos.
.....
Nada de lo antes mencionado se puede llevar adelante sin la
herramienta principal y más importante de cualquier
fotógrafo de naturaleza: la experiencia y la práctica,
las que le permitirán aprovechar al máximo todas
las prestaciones de su equipo sin importar cuál sea.
Atraer
varias aves: granos, alpiste, maíz, galletitas
picadas, pedacitos de carne, alimento
balanceado para mascotas, serán bienvenidos; de esta
manera al tener variedad de comida, tendrá variedad
de aves, (insectívoras, granívoras, etc.).
Colibríes: responden a estímulos visuales
y olfativos, para eso habrá que instalar un posadero
especial que venden en casas de mascotas y viveros con formas
de flores de color rojas, amarillas y azules, colocando dentro
de él agua azucarada (dos tercios de agua y uno de
azúcar). Para minimizar el rango de dispersión
de los colibríes y llevarlos a la flor donde tenemos
pre enfocado, podremos tapar con algunas telas las demás
flores.
©
Belén Etchegaray
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