Uno
de los temas más retratados en la naturaleza son las aves,
pero muchas veces nos vemos desilusionados de los resultados al
notar que la distancia de nuestro objetivo dista mucho de ser la
ideal para lograr buenos acercamientos.
Para resolver este problema, existen diferentes técnicas
de acercamiento que sin demasiada inversión y con mucha imaginación
y paciencia, logrará que obtenga las fotografías buscadas.
LA
ELECCION DEL LUGAR
El
primer paso que debemos dar, es seleccionar el lugar adecuado para
realizar nuestras fotos, que puede ser cerca de alguna laguna, en
el medio del campo o bien en el jardín de nuestra casa.
Para poder sacarle el mejor partido a las posibilidades que se presenten,
será necesario realizar un estudio previo realizando muchas
observaciones a lo largo del día y en diferentes épocas
del año, de esa manera se podrá conocer con certeza
qué especies acuden allí, de qué se alimentan,
cuáles son sus costumbres, sus lugares preferidos, cuándo
actúa mejor la luz, cuál es el mejor lugar para ubicarse,
qué posibilidades existen de acercarnos a corta distancia
sin alterar su normal comportamiento con nuestra presencia.
Todo eso junto, el lugar, el estudio, la observación y el
respeto es la primera pieza del equipo que necesitamos para obtener
un resultado de calidad.

©
Belen Etchegaray
ACERCANDONOS
Todos
sabemos que las aves escapan a la presencia humana, por lo que deberemos
buscar la manera de acercarnos lo más posible tratando de
pasar desapercibidos.
Para esto existen diferentes elementos que nos ayudaran, desde hides,
capas camufladas hasta el simple hecho de mantenernos quietos por
largo tiempo en un mismo lugar:
LOS
HIDES
Los
hides (carpas tipo iglú de tela camuflada y con aberturas
a sus costados) deberán ser colocadas en lugares estratégicos,
siempre por la noche y muchas veces con uno o dos días de
antelación a nuestra jornada de trabajo, buscando que las
especies se acostumbren a su presencia.
Cuando llegue el día destinado a realizar las fotografías,
será indispensable que ingresemos antes que salga el sol
y dispuestos a pasar una larga jornada dentro de él.
Existen en el mercado una variada oferta de hides, desde los clásicos
en forma de iglú, hasta aquellos que podremos desmontar y
armar al ras del suelo, resultando éstos de menor impacto
visual en aquellas zonas donde la vegetación es escasa.
La diferencia entre uno y otro será la foto que podamos lograr
en lo referente al punto de vista, encuadre, composición
y perspectiva.
HIDROHIDES
Para
aquellos fotógrafos que prefieren los bañados y esteros,
existen los llamados “hidro hides” que estan formados
por una plataforma flotante que sostiene una estructura donde se
ubica el fotógrafo acostado o parado, cubierto por una red
de camuflaje. Estos nos permiten adentrarnos en zonas lacustres
no muy profundas. Para su utilización necesitaremos de botas
de agua o un vadeador de los que utilizan los pescadores, ya que
seguramente pasaremos una buena cantidad de horas en las que nos
tendremos que mantener parados con el agua hasta la cintura.

© Antonio Liebana

©
Antonio Liebana

© Antonio Liebana
CAPAS
DE CAMUFLAJE
Las
capas de camuflaje suelen ser prácticas de transportar y
de mucha utilidad. Su función principal es la de pasar desapercibido
y deformar la figura humana.
Se la puede utilizar tipo poncho o bien colgarla por delante –utilizando
ramas o alambrados- para que tapen nuestra presencia.
Dependiendo
del comportamiento y la zona donde se encuentren las aves, podremos
adaptarnos a ellos mediante el ingenio o la utilización de
los diferentes elementos que tengamos. Solo podremos acercarnos
con éxito si conseguimos formar parte del entorno en el que
trabajamos.

©
Belen Etchegaray

© Belen Etchegaray

© Belen Etchegaray
DISPARO REMOTO
Si
no poseemos de lentes de distancias focales largas, podemos optar
por los disparos remotos; de esta manera armaremos nuestro posadero,
colocaremos nuestra cámara en un trípode, realizaremos
las mediciones necesarias –así como la composición
correcta- y podremos alejarnos para disparar nuestra cámara
a cierta distancia.
El inconveniente de esta técnica es que las composiciones
en nuestras fotos serán todas iguales, pero lograremos unas
muy buenas fotografías hasta con un granangular.
AVES CONFIADAS
Existen
algunas zonas o especies, donde las aves podrán acudir a
su posadero sin necesidad de ningún tipo de escondite; será
fundamental quedarse lo más quietos posibles y realizar movimientos
muy despacio para no ahuyentarlas. La paciencia y la práctica
serán indispensables para los buenos resultados.

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Belen Etchegaray

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Belen Etchegaray
COMEDEROS Y POSADEROS
Ya
sea que estemos de viaje o que dispongamos de un jardín,
la creación de un comedero, es una muy buena alternativa
que nos brinda múltiples posibilidades fotográficas
a lo largo de todo el año, sobre todo si le dedicamos una
atención constante y las aves se acostumbran a acudir a él
en busca de alimento.
Al
colocar el posadero es importante tener en cuenta el fondo, se recomienda
que luego de armarlo, se tomen una o varias fotos previas, para
poder estudiar con detalle los fondos, evitando los reflejos, los
colores desparejos que pudieran reflejarse de las hojas secas en
el piso o cualquier otro elemento que moleste a la composición.

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Belen Etchegaray
En esta fotografía, luego de obtenerla, notamos que en el
fondo salian reflejos color ocre, por lo que optamos por quitar
todas las hojas que se encontraban en el piso para lograr un fondo
mas uniforme.

© Belen Etchegaray
Una
vez que hayamos encontrado un sitio con el fondo homogéneo
o con colores que ayuden a resaltar el color de las aves, ubicaremos
el hide o la tela de camuflaje en un ángulo que nos sea favorable
y nos dispondremos a colocar el alimento para atraer a las aves.
Será necesario estudiar previamente de qué se alimentan
las aves de esa zona en particular para, de esa manera, lograr la
mayor presencia alar posible.

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Belen Etchegaray
Semillas, diferentes tipos de frutas (manzana, naranja, banana,
etc) y hasta migas de pan serán de mucha ayuda.
Colocar el alimento en algún lugar estratégico para
que ésta no salga en nuestras fotografías, asegurándonos
que las aves deban posarse en la rama que hemos colocado para alimentarse,
lo que nos permitirá retratarlas a corta distancia.

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Belen Etchegaray

© Belen Etchegaray
Lo mejor es armar el posadero lo más natural posible, por
lo que si lo hace en el campo, es recomendable llevar varios elementos
(ramas, piedras, alimento) en el baúl del coche lo que le
permitirá no perder tiempo y, sobre todo, no tener que cortar
ramas o quitar elementos de la naturaleza innecesariamente. Sin
duda, las ramas que poseen líquenes o algunas clases de musgos,
son las más llamativas para nuestras fotografías...
pudiendo colocar varias ramas diferentes en el mismo posadero para
lograr diferentes tomas en un mismo lugar.

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Belen Etchegaray
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Belen Etchegaray
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Belen Etchegaray
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Belen Etchegaray

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Belen Etchegaray
EL DESENFOQUE DEL FONDO
Los elementos que compongan el fondo de nuestra fotografía
se deben encontrar alejados para, de esa manera, poder lograr fondos
desenfocados con la eleccion del diafragma adecuado a cada situación,
lugar, hora del día, etc.
Si no logramos encontrar un fondo acorde, el colocar nuestra cámara
en contrapicado logrando que el fondo sea el piso, solucionará
nuestro problema, logrando fondos limpios y parejos.
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Belen Etchegaray

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Belen Etchegaray
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Belen Etchegaray
LOS
LENTES
En
cuanto a los lentes utilizados, se suele trabajar con ópticas
que van desde los 300 a 600 mm, siendo el uso de duplicadores de
mucha ayuda sobre todo en aquellos lugares donde no hay problemas
de iluminación. Sin embargo, se puede trabajar con objetivos
de menor distancia focal utilizando comandos de disparo a distancia.
Por esta razón, para fotografía de aves en posaderos
y comederos se requiere más ingenio que equipo.
Los
diafragmas recomendados para paseriformes van del f/8 a f/11, mientras
que el flash de relleno es imprescindible, ayudando a obtener brillo
en el ojo del ave y rellenar las sombras suavemente.
El trípode es otro de los elementos indispensables, el mismo
deberá ser robusto y preparado para que no se mueva, dado
que necesitaremos tener permanentemente enfocado nuestro posadero
esperando a que las aves se posen en ellos, lo cual a veces ocurre
durante solo unos segundos.
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Belen Etchegaray
RESPONSABILIDAD
Si
ha estado trabajando con comederos por varias jornadas en un mismo
lugar, asegúrese de ir quitando el alimento de a poco para
que, de esta manera, las aves –que acudirán allí
para alimentarse- se vayan acostumbrando a la ausencia de comida
y puedan ir alternando con otros lugares en busca de su alimento
diario.
Nada
de lo antes mencionado se puede llevar adelante sin la herramienta
principal y más importante de cualquier fotógrafo
de naturaleza: la paciencia, la experiencia y la práctica,
las que le permitirán aprovechar al máximo todas las
prestaciones de su equipo sin importar cuál sea.
ATRAER
A LAS AVES
Atraer
varias aves: granos, alpiste, maíz, galletitas picadas,
frutas, pedacitos de carne, alimento balanceado para mascotas, serán
bienvenidos; de esta manera al tener variedad de comida, tendrá
variedad de aves, (insectívoras, granívoras, etc.).
Colibríes:
responden a estímulos visuales y olfativos, para eso habrá
que instalar un posadero especial que venden en casas de mascotas
y viveros con formas de flores de color rojas, amarillas y azules,
colocando dentro de él agua azucarada (dos tercios de agua
y uno de azúcar). Para minimizar el rango de dispersión
de los colibríes y llevarlos a la flor donde tenemos pre
enfocado, podremos tapar con algunas telas las demás flores.
©
Belén Etchegaray
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