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Fauna

Aves, alpiste e imaginación


Por © Belén Etchegaray
Fotografías © Pablo Rodríguez y Belén Etchegaray

 

La fotografía de aves silvestres es uno de los temas más abordados
por los fotógrafos de naturaleza.
Le presentamos algunas técnicas y trucos para obtener mejores resultados.



Creo poder afirmar sin error a equivocarme, que la mayoría de los fotógrafos en sus comienzos creyeron que con un 300 mm podrían realizar estupendas fotografías de fauna y ante los primeros intentos desistieron de la idea creyendo que necesitaban contar con un lente mucho más potente.
El tiempo, la experiencia y la práctica demuestran que para fotografiar fauna –en especial aves- se necesita de un 80% de dedicación y un 20% de equipo para obtener
buenos resultados.
Ante la imposibilidad que nuestro lente se extienda más allá de los milímetros provistos por el mismo, existe una manera de lograr imágenes impresionantes, y es conociendo
las técnicas para acercarse al sujeto. Para lograrlo requiere de conocimientos sobre las especies, un poco de imaginación y mucha paciencia para que nuestros “actores” no se posen fuera del alcance de nuestros objetivos.

LA ELECCION DEL LUGAR

Lo primero que necesitamos es encontrar un lugar adecuado para trabajar que se encuentre lo más alejado posible de otras personas y que sea seguro para, de ser
necesario, dejar nuestro hide varios días.
Para poder sacarle el mejor partido a las posibilidades que se presenten, será necesario realizar un estudio previo realizando muchas observaciones a lo largo
del día y en diferentes épocas del año, de esa manera se podrá conocer con certeza qué especies acuden allí, de qué se alimentan, cuáles son sus costumbres, sus lugares preferidos, cuándo actúa mejor la luz, cuál es el mejor lugar para ubicarse, qué posibilidades existen de instalar un hide o de mantenernos camuflados a corta distancia
sin alterar su normal comportamiento con nuestra presencia.
Todo eso junto, el lugar, el estudio, la observación y el respeto es la primera pieza del equipo que necesitamos para obtener un resultado de calidad.
Una vez que tengamos el lugar y los modelos, necesitaremos acercarnos.



LOS HIDES

Los hides (carpas tipo iglú de tela camuflada y con aberturas a sus costados)
deberán ser colocadas en lugares estratégicos, siempre por la noche y muchas veces con uno o dos días de antelación a nuestra jornada de trabajo, buscando que los animales se acostumbren a su presencia.
Cuando llegue el día destinado a realizar las tomas, será indispensable que ingresemos en el hide dispuesto a pasar una larga jornada en él antes que salga el sol y las
aves comiencen sus actividades diarias.
Si el terreno y las circunstancias lo permiten, atraer a algunas especies con la construcción de un comedero será de mucha ayuda.
Existen en el mercado una variada oferta de hides, desde los clásicos en forma de iglú, hasta aquellos que podremos desmontar y armar al ras del suelo, resultando éstos de menor impacto visual en aquellas zonas donde la vegetación es escasa.
La diferencia entre uno y otro será la foto en lo referente al punto de vista, encuadre,
composición y perspectiva.


Para aquellos fotógrafos que prefieren los bañados y esteros, existen hides especiales para ser instalados en el agua que nos permitirán adentrarnos en zonas lacustres
no muy profundas. Para estos necesitaremos de botas de agua o un vadeador de los que utilizan los pescadores, ya que seguramente pasaremos una buena cantidad de horas en las que nos tendremos que mantener parados con el agua hasta la cintura.
Buscando otras alternativas de acercamiento, encontramos el “hidro-hide”, se trata de una plataforma flotante que sostiene una estructura donde se ubica el fotógrafo acostado, cubierto por una red de camuflaje.
Dependiendo del comportamiento y la zona donde se encuentren las aves, podremos
adaptarnos a ellos mediante el ingenio o la utilización de los hides.
Solo podremos acercarnos con éxito si conseguimos formar parte del entorno en
el que actuamos; por eso, si no contamos con un hide, existe la posibilidad de acercarse por medio del uso de redes de camuflaje, aunque éstas solo se podrán usar con especies más confiadas.

AVES, ALPISTE E IMAGINACION

Ya sea que estemos de viaje o que dispongamos de un jardín, la creación de un
comedero junto a un posadero, es una muy buena alternativa que nos brinda múltiples
posibilidades fotográficas a lo largo de todo el año, sobre todo si le dedicamos una
atención constante y las aves se acostumbran a acudir a él en busca de alimento.
Al armar un posadero es importante tener en cuenta el fondo y registrar en qué
momento del día la luz es mejor. Una vez que hayamos encontrado un sitio con el
fondo homogéneo o con colores que ayuden a resaltar el color de las aves, ubicaremos el comdero junto a una ramita (posadero) para que las aves se paren sobre ella.
Lo mejor es armar el posadero lo más natural posible, por lo que si lo hace en el campo, es recomendable llevar varios elementos (ramas, piedras, alimento) en el
baúl del coche lo que le permitirá no perder tiempo y, sobre todo, no tener que cortar
ramas o quitar elementos de la naturaleza innecesariamente.



Todo el año es bueno para trabajar con comderos, pero sin duda el comienzo del
otoño y durante el invierno, cuando la falta de alimento es más notoria, es cuando obtendrá mejores resultados logrando incontables visitas durante todo el día, pero sobre todo por la mañana y la tarde.
La imaginación y la estrategia son cualidades indispensables de un buen fotógrafo que, junto a la observación y el estudio de la zona, harán que el resultado de su trabajo sea sorprendente.

LA TECNICA

En cuanto a las ópticas utilizadas, se suele trabajar con ópticas que van desde los 300 a 600 mm, siendo el uso de duplicadores de mucha ayuda sobre todo en aquellos lugares donde no hay problemas de iluminación. Los diafragmas recomendados
para paseriformes van del f/8 a f/11, mientras que el flash de relleno es imprecindible,
ayudando a obtener brillo en el ojo del ave y rellenar las sombras suavemente.
El trípode es otro de los elementos indispensables, el mismo deberá ser robusto
y preparado para que no se mueva, dado que necesitaremos tener permanentemente
enfocado nuestro posadero esperando a que las aves se posen en ellos, lo cual a veces
ocurre durante solo unos segundos.

.....


Nada de lo antes mencionado se puede llevar adelante sin la herramienta principal y más importante de cualquier fotógrafo de naturaleza: la experiencia y la práctica, las que le permitirán aprovechar al máximo todas las prestaciones de su equipo sin importar cuál sea.


Atraer varias aves: granos, alpiste, maíz, galletitas picadas, pedacitos de carne, alimento
balanceado para mascotas, serán bienvenidos; de esta manera al tener variedad de comida, tendrá variedad de aves, (insectívoras, granívoras, etc.).

Colibríes:
responden a estímulos visuales y olfativos, para eso habrá que instalar un posadero especial que venden en casas de mascotas y viveros con formas de flores de color rojas, amarillas y azules, colocando dentro de él agua azucarada (dos tercios de agua y uno de azúcar). Para minimizar el rango de dispersión de los colibríes y llevarlos a la flor donde tenemos pre enfocado, podremos tapar con algunas telas las demás flores.


© Belén Etchegaray
PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL SIN AUTORIZACION DEL AUTOR
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