Después
de probar varios tipos de barreras tanto comercializadas
como "caseras", la que mejores resultados nos
ha dado es la que describimos en este artículo.
En él no pretendemos describir la construcción
paso a paso, sino dar unas pautas a los que estén
pensando en dar el salto a la fotografía de alta
velocidad con todo lo que ello conlleva y mostrar algunos
de los problemas y soluciones que hemos encontrado en
la utilización y construcción de la barrera.
Al recibir
una excitación de la cámara, la luz del
flash se dispara, con lo que dos de las fracciones de
segundo que deben coincidir en el tiempo lo hacen. ¿Pero
qué podemos hacer para hacer coincidir el disparo
con la presencia del motivo? La fotografía de alta
velocidad requiere que justo en el momento en que el insecto
se acerca a la gota de miel o el pájaro
al posadero habitual, se accionen los mecanismos para
hacer la fotografía. La filosofía del disparador
es pues muy sencilla y la electrónica necesaria
resulta que no es tan compleja como pudiera parecer a
priori.
...
© Javier Alonso
Para accionar el obturador es necesario un cortocircuito
entre dos contactos de nuestra cámara y esto lo
podemos conseguir de varias maneras: mediante un relé,
dos contactos por peso (usados en las trampas fotográficas
para mamíferos) o una burbuja de mercurio (que
accione la cámara al moverse el cebo, por ejemplo).
El dispositivo más fiable es la barrera de infrarrojos.
Consiste en un emisor y un
receptor que generan un haz de luz infrarroja que al ser
cortado por el motivo excita a un relé y hace que
la cámara se dispare.
La fiabilidad
de la barrera dependerá de factores tales como
la distancia máxima
de separación entre emisor y receptor, el tamaño
de ambos, que nos facilitará su colocación,
la anchura
del haz, la posibilidad de usarlo con fuerte luz ambiente,
o la alimentación que requiera, ya que normalmente
la usaremos en el campo.

Ha de tenerse todo previamente preparado para estar el
mínimo tiempo
posible en el lugar de la toma, reduciendo así
las molestias que podemos
ocasionar.

© Javier Alonso
Lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en
adquirir una barrera es la velocidad de disparo ¿Será
lo bastante rápida para parar el vuelo de un ave
como la golondrina? ¿Cuánto tiempo de retardo
tendrá desde que el ave corta el haz hasta que
se dispare la cámara?
Al contrario de lo que pudiera parecer, esto no sólo
depende del receptor y el emisor sino también del
dispositivo que reciba la señal del receptor y
la interprete, esto es, del relé. El conjunto receptor-emisor
de nuestro ejemplo tiene un tiempo de respuesta de 1 msg,
lo suficientemente rápido para "congelar"
un ave a gran velocidad. Para
conseguir que la respuesta de la barrera llegue a la cámara
sin retardo optamos por un relé de estado sólido
que al recibir la señal de la barrera cierra el
circuito que dispara nuestra cámara sin retardo
apreciable (estamos hablando de milisegundos).


© Javier Alonso
Después está el tiempo de respuesta de nuestra
cámara al recibir la señal y eso ya depende
de cada marca, aunque no es apreciable el retardo en las
más conocidas marcas. Eso sí, siempre debemos
tener la cámara "midiendo", ya que si
no necesitaríamos dos impulsos, uno para activar
la cámara y otro para accionar
el obturador y nuestro motivo quizás no quiera
colaborar con nosotros más que un par de milisegundos.

© Paco Jañez
Carbonero
común (Parus major). En las sesiones de
barrera los porcentajes de fotos válidas suelen
ser muy pequeños, pero estas pocas fotos suelen
recompensar todo el trabajo realizado.
Nikon F90X, objetivo Micro Nikorr 60 mm, tres
Flasehs con escalones de potencia
y Barrera de Infrarrojos, película Fuji Velvia.
Otro
de los grandes problemas que aparecen cuando empezamos
a probar nuestra barrera es que al pasar un objeto a una
gran velocidad o algo de pequeñas Dimensiones (insectos)
la barrera no parece reaccionar, pero realmente esta reacción
se produce y el objeto es detectado, el problema es que
la señal que el relé manda a la cámara
es muy corta y de poca intensidad, con lo cual no le da
tiempo a accionar el obturador. Para solucionar este problema
existen en el mercado circuitos alargadores de señal
con el rele integrado que harán que a la mínima
señal que emita
nuestro receptor, ésta se alargue y la cámara
dispare, o que haga tres disparos con un solo corte, o
que haga dos disparos y, tras un tiempo que estimemos,
haga otro; en fin, un dispositivo con múltiples
posibilidades en la fotografía de alta velocidad.

Lúgano
(Carduelis spinus). Realizada en comedero, atraídos
con pipas, donde se les coloco varios posaderos para facilitar
la toma.
Nikon F90X, objetivo Micro
Nikkor 60 mm, dos Flasehs con escalones de potencia y
Barrera de Infrarrojos, película Fuji Provia.

© Javier Alonso
UNA
FRACCION de SEGUNDO
Una fracción de segundo es lo que tarda el obturador
en abrirse y cerrarse para
que la luz impresione la película o excite el CMOS
de nuestras cámaras.
Una fracción
de segundo es lo que tardamos en reaccionar y apretar
el disparador
ante la presencia de nuestro motivo fotográfico
en la posición que deseamos
fotografiarlo.
Una fracción
de segundo es el tiempo que tarda el flash en iluminar
la escena que hemos seleccionado.
Una fracción
de segundo es el tiempo necesario para que nuestro motivo
pase
por el sitio preciso.
Todas estas
fracciones de segundo son necesarias en la fotografía
de alta velocidad. Y, lo peor de todo, es que todas esas
fracciones de segundo se han de dar en el mismo momento,
sin retardo entre una u otra.
Todas esas acciones tienen que coincidir mágicamente
en el tiempo, en una misma milésima de segundo
o de lo contrario la fotografía que consigamos
no será de nuestro agrado.

© Javier Alonso
Sapo Común (Bufo bufo). Se pretendía
captar el momento del lanzamiento de la lengua. Aunque
se consiguió en otras tomas, en ésta, por
un retraso en el disparo, se capto unos msg después.
Nikon F90X, objetivo Micro Nikkor 60 mm, tres
Flasehs con escalones de potencia y
Barrera de Infrarrojos, película Fuji Provia.