Resulta útil colocarle a los trípodes, protectores
en las patas. La finalidad de estos es evitar el contacto
de las manos del fotógrafo con las patas metálicas
del trípode cuando la temperatura es baja (el metal
puede llegar a pegarse a la piel en condiciones extremas).
Los fabricantes de trípodes ofrecen protectores como
accesorios. Una alternativa mucho más económica
es construirlos uno mismo.
Esto puede hacerse simplemente enroscando cinta aisladora
a lo largo del tramo superior de cada una de las patas.
Aquí comentamos una alternativa que tiene una ventaja
interesante: tiene un cierto grado de colchonamiento que
reduce la fatiga cuando cargamos el trípode en eltrípode
en el hombro con la cámara colocada.
.............. |
En primer
lugar, cortamos tres rectángulos de goma EVA, de
un largo igual al del tramo superior de las patas del trípode,
y de un ancho tal que puedan darse dos vueltas enroscando
la goma sobre el tramo mencionado.
A continuación, pegamos el rectángulo a la
pata con tres pedacitos de cinta para sujetar la goma mientras
la enroscamos.
Si el ancho del rectángulo de goma es de aproximadamente
dos vueltas, puede hacerse coincidir tanto el principio
como el final del rectángulo hacia el centro del
trípode de modo que quede bien terminado y, lo que
es más importante, la parte que eventualmente va
apoyada en el hombro no tenga irregularidades.
Finalmente, pegamos el borde de la goma con cemento de contacto
o pegamento universal, cuidando de que quede tirante y sin
arrugas. Aunque en principio estos protectores son para
dejarlos en forma permanente, se pueden quitar despegando
la goma (que seguramente no servirá para el mismo
propósito nuevamente) sin que el trípode haya
sufrido ningún daño