LOS
CAMPOS DE HIELO PATAGONICO

Por Ivan
Hoermann (*)
No dejo de sorprenderme por la variedad, belleza y grandiosidad
de ambientes naturales de América del Sur, solo con nombrar
algunos sitios nos damos cuenta de que son ambientes únicos,
valiosísimos a nivel mundial. Valga como ejemplo nombrar
el Amazonas, el río y su selva; el altiplano, el Lago Titicaca;
las Cataratas del Iguazú, los Esteros del Iberá,
el Pantanal, Los Andes, Aconcagua, Sajama, la Patagonia…,
y aquí me detengo por que podría seguir nombrando
lugares, todos majestuosos, pero en Patagonia hago una parada
en este viaje mental.
Quiero hacer hincapié en Los Hielos Continentales, extensas
masas de hielo que cubren por completo los valles (con espesores
de hasta 1100 m) entre las cumbres de los andes australes. Desde
esas cumbres descienden cientos de glaciares que llegan hasta
estas planicies heladas.
Podemos distinguir dos grandes campos de hielo, el hielo patagónico
norte con una superficie de 4200 km2, situado totalmente en la
XI Región de Chile en donde se halla el cerro San Valentín,
el más alto de Patagonia; y el hielo patagónico
sur, de 13.000 km2 de extensión, ubicado al sur oeste de
la Provincia de Santa Cruz y la XII Región de Chile, este
último tiene una longitud de 400 Km por un ancho que varía
entre los 8 y 90 Km. Estas masas de hielo son las terceras en
magnitud después de la Antártida y de Groenlandia,
no son un ambiente común. Tenemos el enorme privilegio
de que se encuentran en nuestro país y en Chile, aquí,
al alcance de la mano; igualmente enorme es la responsabilidad
de proteger este ambiente maravilloso.

Los campos helados nos permiten hacer un viaje en el tiempo, nos
brindan una idea de lo que fueron las glaciaciones que cubrieron
gran parte de la Patagonia y de la cual hoy podemos ver sus marcas
en el terreno. Casi todos los grandes lagos estuvieron cubiertos
por mantos de hielo de similares características. En este
“mar” helado surgen algunos picos de cerros, al igual
que islas, se las llama nunatak.


Como
llegar?
Uno de los accesos más simples es salir desde la localidad
de Chaltén (Prov. Santa Cruz) en dirección al Lago
del desierto recorremos 12 km hasta el puente sobre el río
eléctrico y de allí caminando hasta el paso Marconi
(1,5 días de marcha).
En este trayecto atravesamos un hermoso bosque de lengas, al salir
del mismo avanzamos por un valle glaciario, paisajes espectaculares,
vistas al C° Chalten, el Lago Eléctrico, Piedra del
Fraile, cientos de “excusas” para tomar fotografías.
No es un recorrido convencional en el que podemos ir “de
ojotas y pantalón corto”. Se requiere de un buen
estado físico, equipo adecuado para la caminata, para el
frío y experiencia en montaña. También es
posible ir con un guía que se contrata en el Chaltén
lo que facilita en gran parte las cosas.
Hay varias empresas que ofrecen el servicio, un buen lugar donde
consultar es en la “Casa de guías” donde se
reúne la información de todos los operadores.


Qué podemos fotografiar?
Sin dudas el agua en todas sus formas, nieve, hielo azul, hielo
blanco, arroyos, cascadas, lagunas heladas con témpanos,
nubes, lluvia serán motivos de gran interés.
Espectaculares paisajes de montaña, picos rocosos, valles
luminosos. Flora de altura, bosques, en fin una variedad bastante
amplia. Lo único escaso es la fauna que debido al frío
no están rica como en latitudes menores.


Época recomendada: de noviembre a marzo
Equipo recomendado: Un polarizador es bueno para
reducir los reflejos en el hielo. Con un lente normal 28-80 mm
cubriremos casi todas las opciones, pero si podemos llevar un
buen zoon nos servirá para primeros planos de las cumbres
y de los glaciares colgantes.


Algunos consejos: Estar atento al peso del equipo que
será un factor importante con el paso de los días.
Llevar un kit de limpieza y proteger el equipo de la humedad.
Tratar de evitar los cambios bruscos de temperatura, sobre todo
de frío a calor por que la humedad se condensa en los lentes,
cuerpo, etc.
De ser posible llevar parte del equipo donde reciba el calor del
cuerpo para de esta forma protegerlo del congelamiento, desgaste
de baterías y condensación. Llevar varias baterías.
En la “Casa de guías” de la localidad de El
Chaltén también se ofrecen caminatas más
cortas que permiten acercarse a glaciares cercanos.
No olvidarse de comer un pedacito de esta “agua fósil”,
todo un lujo.
(*)
Guardaparque
PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL SIN AUTORIZACION DEL
AUTOR