
Antes
de iniciar este capítulo, seguramente muchos se
preguntaran qué significa que una especie se encuentre
en situaciones controladas. Pues bien, se habla de fotografía
de fauna en situaciones controladas cuando el fotógrafo
tiene cierto control sobre la especie a retratar, ya sea
que ésta se encuentre dentro de recintos o no.
El recinto puede ser un terrario donde la especie ha sido
introducida para obtener una imagen para su posterior
liberación, una jaula de mayor tamaño, o
bien un centro de cría o parque natural donde los
animales a pesar de contar con cierta libertad, se encuentran
dentro de terrenos limitados por cercos o alambrados;
aunque también se denomina “situación
controlada” cuando se utilizan posaderos y alimentos
para atraer a los animales silvestres, considerando que
se tiene cierto control sobre la especie por más
que ésta se encuentre en libertad.
¿DONDE SE PUEDE FOTOGRAFIAR FAUNA?
Podremos realizar este tipo de fotografías en cualquier
lugar, incluso en nuestro propio jardín; pero si
nos referimos a los animales de mayor porte no nos quedará
más remedio que comenzar por los zoológicos,
algunos parques y reservas naturales y los centros de
rehabilitación de fauna, que son todos un buen
lugar donde iniciar las prácticas, siendo para
muchos la única posibilidad de poder realizar fotografías
de especies muy difíciles de ver en en libertad.
Contrariamente a lo que se cree, la toma de fotografías
en zoológicos requiere de mucha paciencia, ingenio
y sobre todo de habilidad para franquear los cientos de
obstáculos que se nos presentaran, mientras que
las fotografías en parques donde los animales cuentan
con cierta libertad, nos acercara mucho mas a la practica
de fauna en libertad, encontrándonos allí
con otros obstáculos que se asemejan parcialmente
a los de la vida salvaje.

Antes de decidir donde realizar la practica es importante
tener en cuenta el equipo con el que contamos. Si no poseemos
un lente superior a los 200 o 300 mm, un zoológico
será lo ideal para comenzar. En este caso deberemos
seleccionar uno que cuente con recintos amplios y con
la menor presencia de elementos artificiales que sea posible.
Será el fotógrafo el encargado de ir sorteando
los diferentes obstáculos a los que se presente
a lo largo de la jornada, para poder lograr tomas donde
la condición de cautividad en la toma no sea evidente.
LOS OBSTACULOS
Uno de los principales obstáculos con los que nos
encontramos son las rejas y vidrios que se anteponen a
la especie que intentamos retratar. Esto sumado a la distancia
a la que se encuentre el animal de la reja o vidrio serán
los mayores inconvenientes que debamos resolver.
...
La manera de lograr eliminar las rejas que nos separan
de nuestro modelo, es utilizar el lente de mayor alcance
que tengamos y acercar la óptica lo más
posible a la reja, quitando previamente el parasol. La
utilización de un diafragma abierto nos ayudara
a reducir considerablemente el campo de nitidez haciendo
que el alambrado que pueda visualizarse en el fondo desaparezca
de nuestra toma.

Cuando nos
enfrentemos a recintos con vidrios, nos encontraremos
con nuevos obstáculos: brillos, reflejos y suciedad
se interpondrán entre nuestro lente y el retratado.
Una manera de solucionar este problema, es utilizar un
filtro polarizador circular que nos ayudará a eliminar
los brillos y reflejos, aunque eso implique perder un
poco de luminosidad.
En lo referente a la suciedad de los vidrios, intentaremos
buscar un ángulo donde dicha suciedad no interfiera
e intentaremos pegar lo más posible nuestro lente
al vidrio con lo que lograremos un desenfoque suficiente
como para que no salga impresa en la toma. Por otro lado,
será importante tener en cuenta que el uso del
flash deberá ser utilizado con cautela, asegurándonos
de ubicarnos de manera lateral con respecto al objetivo,
nunca de frente para evitar, de esa manera, que el destello
quede reflejado.

Si el animal
se encuentra muy cerca de la reja o vidrio, será
imposible evitar que éstos aparezcan en la toma,
por ello, tendremos que hacernos de paciencia y esperar
a que el animal se mueva del lugar alejándose de
ellos.
Debemos ser prudentes en qué tanto acercarnos para
no alterar al animal o incumplir las normas y reglas establecidas
en el lugar. Es aconsejable consultar con el cuidador
del recinto y estar atentos a los carteles.
BUSCANDO TOMAS NATURALES
Algunos conocimientos sobre comportamiento y costumbres
del animal serán de mucha ayuda a la hora de buscar
fotografías lo más cercanas a la realidad
y que sea el reflejo aproximado del comportamiento de
esa especie en su hábitat natural. Esto es muy
complejo de lograr, dado que los animales cautivos rara
vez mantienen el mismo comportamiento, pero conocer cómo
actuarían en libertad, nos ayudará a tratar
de lograr la toma lo más real posible.
Por otra parte, intentaremos buscar aquellas zonas o ángulos
del recinto donde la presencia de elementos ajenos al
medio sea nula o casi nula.

La paciencia
tendrá un papel importante, dado que es muy posible
que tengamos que realizar varias visitas y esperar largo
tiempo hasta que el animal se coloque en un lugar adecuado
y la luz nos sea favorable. Cuando los elementos en el
recinto sean imposibles de ser eliminados, hacer un retrato
de primer plano de la especie suele dar buenos resultados
para no regresar a casa con las manos vacías.
Una buena alternativa suele ser entablar contacto con
los cuidadores, interiorizarnos sobre los horarios en
que tienen mayor actividad o que son alimentados. Muchas
veces suelen mostrarse colaboradores y ayudarnos a que
se ubiquen en aquella zona del recinto donde podremos
obtener una buena toma.
Aparte de los zoos, existen centros que cumplen con la
importante labor de conservación y educación.
Estos centros mantienen muchas de sus especies en estado
de semilibertad, permitiendo que sus visitantes recorran
el predio desde el coche, lo que nos permitirá
realizar tomas con relativa facilidad. Aquí será
necesaria la utilización de lentes de mayor alcance
(del orden de los 400 o 500 mm), dado que algunos animales
están acostumbrados a la presencia humana y muchas
veces se acercan a los coches en busca de alimento, pero
muchos otros se encuentran a una distancia mas que prudencial.
Si utilizamos lentes largos, tendremos que tener en cuenta
la vibración que produce el motor en marcha de
los coches. En estos casos hay dos opciones: apagar el
motor cuando se esta por realizar la toma, o utilizar
una bolsa de porotos (bean bag) sobre la ventana para
apoyar el objetivo sobre ella haciendo que esta absorba
las vibraciones.
Tiempo y dedicación
El hecho de trabajar con animales en situaciones controladas
no significa que sea sencillo fotografiarlos si lo que
pretendemos es lograr imágenes atractivas. Conseguir
imágenes impactantes suele suponer cierto tiempo
y dedicación, y hasta reiteradas visitas dependiendo
de las características del recinto, de las costumbres
de la especie a fotografiar, de la época del año
y de las imágenes que deseamos obtener.

Un tema a tener en cuenta y que requiere de paciencia,
es la búsqueda un fondo lo mas natural posible.
Muchas veces no nos quedara mas remedio que abrir el diafragma
para desenfocar al máximo el fondo y hacer desaparecer
los elementos que nos molestan, con lo que también
ganaremos mayor velocidad de obturación y destacaremos
al animal sobre el fondo. Las mejores horas para trabajar
son las primeras horas de la mañana y las ultimas
de la tarde, dado que en ese horario los animales, especialmente
los felinos y algunas especies de costumbres nocturnas,
se encuentran más activos. Esta actividad esta
acompañada por una luz tenue que resalta sus pelajes
y formas. En otoño e invierno, los animales están
menos activos y disponemos de menos cantidad de horas
con buena luz para realizar fotografías.
PRIMEROS PLANOS
Trabajar en situaciones controladas ayuda a lograr imágenes
que, de manera silvestre, serian casi imposibles de lograr,
como son los retratos en primeros planos de ciertas especies
donde se destaca una forma en especial o una actitud en
particular. Los fondos y encuadres deben ser estudiados
y cuidados especialmente para que el modelo resalte del
contexto en el que se encuentra.

Mas allá
de poder acercarnos considerablemente a nuestros pacientes
modelos, conviene hacerlo de manera cautelosa, sin movimientos
bruscos y siempre respetando las barandas de protección.
Debemos evitar hacer ruidos innecesarios, golpear vidrios
o asustar a las especies buscando mayor actividad. El
contacto con animales silvestres dentro de los zoológicos
no está permitido, aunque algunas instituciones
utilizan estos medios para atraer visitantes, lo recomendable
es no tentarse, siendo mejor evitar esos lugares y recorrer
aquellos donde la fauna es tratada como los cuidados necesarios
tanto para las especies como para los visitantes.
FAUN
AUTOCTONA Y ESPECIES AMENAZADAS
Uno de los atractivos de los zoos es que en ellos podemos
encontrarnos con especies autóctonas y muchas veces
amenazada o en peligro de extinción, que nos seria
casi imposible poder contemplar en la naturaleza, mucho
menos pensar en retratarlos decentemente. Las fotografías
obtenidas pueden tener una función extra a la de
compartirlas con familiares y amigos, pudiendo participar
con ellas de audiovisuales y exposiciones educativas que
ayuden a que otras personas conozcan mas sobre esas especies
y ayuden a su conservación.

Muchas veces podremos encontrarnos con especies en rehabilitación,
la mayoría de ellos provenientes de la acción
directa del hombre (caza ilegal, mascotismo, atropellamiento,
etc.). Muchas de ellas son irrecuperables para que vuelvan
a vivir en libertad, pero aun tienen importantes misiones
que cumplir en el área educativa o para reproducción
en cautividad de ejemplares que, posteriormente, serán
liberados. Interiorizarnos sobre estos temas ayudara a
que podamos comprender mejor ciertas situaciones y que
nos comprometamos a ayudar a su conservación por
medio del arte que nos apasiona: la fotografía
de naturaleza.
EQUIPO RECOMENDADO
La posibilidad de encontrarnos con animales a poca distancia
nos permite conseguir primeros planos sin la necesidad de
recurrir a grandes objetivos. Con un 200 mm tendremos muchas
posibilidades de fotografiar mamíferos de buen tamaño.
Un objetivo de 300 mm es ideal, y uno de 200-400 mm o mayor
nos permitirá lograr tomas de animales que se encuentren
amayor distancia. Este ultimo es imprescindible montarlo
sobre un trípode o monopie para evitar las vibraciones.
Con un día soleado, trabajar con 100 ISO será
suficiente, pues generalmente los animales se encuentran
al aire libre. Cuando el día esta nublado o los animales
se encuentren a la sombra, será necesario trabajar
con 200 o 400 ISO para evitar fotografías movidas.
©
Belén Etchegaray
PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O PARCIAL SIN AUTORIZACION
DEL AUTOR
Web
Personal
Portfolio