Por © Fran Nieto

 

 

Normalmente, los aficionados abandonan sus ganas de fotografiar y cuelgan sus equipos cuando los cielos pierden su color azul. Sin embargo, en la Naturaleza, las mejores instantáneas suelen obtenerse cuando las condiciones de luz son bien distintas a las que ofrecen los aburridos, monótonos y manidos cielos de postal. Existen regiones de la Tierra donde las nieblas son prácticamente eternas y tenemos que aprender a sacarles partido.



Cuando la niebla hace su aparición en el paisaje consigue que todo lo que toca se transforme de inmediato, y se reduzca a grupos de siluetas que se recortan y amalgaman en un blanquecino manto. La niebla oculta una gran cantidad de tonos y formas, que de otra manera podrían ser conflictivas. Gracias a ello las posibilidades del fotógrafo se acentúan, al poder concentrarse únicamente en buscar la mejor composición.

La niebla confiere a la escena un aire mágico, con una clara componente azulada, fruto de la reflexión y refracción de la luz en las diminutas gotas de agua que la forman. En general, es mejor no corregir esta dominante,
ya que instintivamente la asociamos con este fenómeno meteorológico. Si nos interesa, por ejemplo cuando aparezcan musgos, podemos corregir esta dominante con un filtro cálido como el 81A. De esta forma los musgos aparecerán con los colores adecuados, aunque sea a cambio de perder la "sensación de frío" que transmite la toma.



Un día de agosto, después de una tormenta de verano, encontramos este hayedo pirenaico cercano
a Cauterets. Medí la luz con un fotómetro de mano, cerca de la base del haya. Para evitar la fuerte dominante azulada que apagaría los musgos utilicé un filtro cálido 81 A.
Nikon F100. Nikkor 24 mm 1:2.8 a vel. 60 y f/8. Filtro polarizador y 81A. Fuji Velvia 50 y trípode.


Otra gran ventaja de la niebla es que todo aparece húmedo y con una buena saturación de color. Esta humedad produce reflejos que a veces conviene eliminar para aumentar todavía más la viveza de los colores.
En estos casos el filtro polarizador será de gran ayuda, a cambio nos exigirá incrementar casi dos puntos la exposición.

Técnicamente hemos de tener cuidado con la exposición. La niebla posee un tono más claro que el gris neutro para el que están calibrados los fotómetros. Para evitar que nuestra fotografía salga apagada y grisácea, hemos de sobrexponer entre uno y dos puntos la exposición recomendada por el fotómetro de nuestra cámara. Otra posibilidad es utilizar la ofrecida por uno de luz incidente que, al medir la luz que llega a la escena en lugar de la reflejada por ella, no se dejará engañar por el tono de la composición.

Otro buen recurso es medir la luz sobre la palma de la mano y abrir en un punto la lectura obtenida, aunque la fiabilidad del método depende del color de la piel y convendría hacer alguna prueba para saber si se ha de ajustar además en un tercio por arriba o por abajo. Evidentemente, el sistema sólo funcionará cuando la mano reciba la misma luz que ilumina el paisaje.


Cuando pasamos por este sitio me gustó la forma en que los árboles se inclinaban sobre el río para aprovechar
la luz. Por desgracia, al fondo había una carretera y un aparcamiento que estropeaban por completo la escena. Al día siguiente amaneció con mucha niebla en esta zona del Pirineo y escondió a la perfección todo lo que no aportaba nada.
Nikon F100. Nikkor 35 mm 1:2.8 a vel. 60 y f/5,6. Filtro polarizador. Fuji Velvia 50 y trípode.

Podemos sustituir la mano por una tarjeta de gris neutro, en este caso no será necesario ajustar la exposición como sucedía con la mano.
Cuando el sol aparezca en la escena será imposible evitar que algunas partes de la misma salgan claramente sobreexpuestas.
Hemos de determinar cual es la mejor exposición excluyendo estas zonas de altas luces. Para ello, lo mejor será hacer una medición puntual en una zona de tonos neutros con el fotómetro de la cámara, o acercarse lo suficiente para que esta zona ocupe la mayor parte del visor y después desandar el camino para encuadrar de nuevo. También podremos usar el fotómetro de lectura incidente que indicábamos antes. En cualquier caso, evitaremos que esas zonas altas ocupen más de un 5% del total, aproximadamente.

Si la zona clara se sitúa únicamente en la parte superior, en ocasiones podremos utilizar filtros de campo partido de densidad neutra (también llamados, erróneamente, filtros degradados neutros) para equilibrar las luces que reciben los sujetos sobre la película. Los más adecuados serán los de dos y tres puntos, en formato cuadrado y de transición suave.
En tomas a contraluz el problema se acentúa, ya que las zonas cercanas al sol saldrán completamente lavadas. Sobre negativos no es un problema demasiado importante, pero sobre diapositivas el resultado acabará, probablemente, en la papelera. En estos casos podemos medir sobre estas zonas tan claras y abrir dos puntos la exposición. Tendremos unas luces correctamente expuestas, aunque a cambio las sombras saldrán prácticamente negras. De esta forma podemos obtener impresionantes
juegos de luces que se filtran a través del paisaje y bañan los árboles.
Otra posibilidad a nuestro alcance es la de simplificar al máximo las líneas al componer, de manera que los resultados sean más efectistas. Aislar los elementos realmente interesantes y desechar todo lo que no proporcione fuerza a nuestra composición es, sin duda, norma aplicable a todas nuestras fotos, pero con niebla la regla se vuelve prácticamente imprescindible ya que, al aparecer los elementos sin volumen,
lo único que cuenta es su forma.


Si la niebla es muy densa, en pocas ocasiones podremos dedicarnos al paisaje, a no ser que esté muy concentrada en un sector del terreno o que el sol se filtre de alguna manera. Ha llegado el momento de fotografiar
detalles de todo lo que nos rodea: flores, helechos, hojas secas… Cualquier motivo se convierte en un buen sujeto fotográfico con la ayuda de la niebla.
En cuanto a películas, las más adecuadas serán las que proporcionen una gran saturación que resalte la sutileza de los matices.
Velvia 50 y Ektachrome 100 VS serán buenas candidatas a perpetuar todo lo que veamos y también lo es, por supuesto, cualquiera de los sensores digitales del mercado


© Fran Nieto
PROHIBIDA SU REPRODUCCION TOTAL O
PARCIAL SIN AUTORIZACION DEL AUTO


 

 

 

 

 

         

FNAweb.org
EL PORTAL DE LA FOTOGRAFIA DE NATURALEZA ARGENTINA
- Buenos Aires - Argentina -


- AVISO LEGAL - QUIENES SOMOS - CONTACTO -
© 2003 - 2010 / FNA - Fotografía de Naturaleza Argentina -
Todos los derechos reservados