
La
fotografía submarina puede convertirse en un arte
y un oficio
de insospechados atractivos y resultados.
La primera vez que metí la cabeza debajo del agua
tenia 15 años, enseguida supe que se trataba de
una experiencia que quería compartir con otras
personas.Encontré en la fotografía subacuática
la solución práctica a mis problemas. Comencé
a registrar imágenes como recuerdo y testimonio
de mis inmersiones, que me permitieron revivir cada salida
con familiares y amigos en el living de mi casa.La premisa
básica de la fotografía submarina es la
comunicación: compartir la experiencia con otros
para entender y conocer los ambientes acuáticos,
en una mezcla de arte, ciencia y aventura.
DESCUBRIENDO EL BUCEO
El mundo submarino es un lugar que nos ofrece gran belleza,
tranquilidad, descanso y diversión, junto con los
seres amistosos que lo habitan lo hacen propicio para
vivir aventuras inolvidables y recrear la imaginación
ilimitadamente.
Tres cuartas partes de la superficie de nuestro planeta
están cubiertas de agua, y en su mayor parte, nunca
han sido vistas por seres humanos. Estas regiones subacuáticas
pueden ser fascinantes, pero por estar fuera del ambiente
natural de los seres humanos, sus potenciales peligros
deben ser tomados en cuenta.
El buceo recreativo es fácil divertido y placentero,
pero es algo muy serio. Las destrezas necesarias para
bucear no son difíciles de aprender, pero deben
ser comprendidas y practicadas responsablemente, tomando
un curso que enseñe el manejo del equipo, normas
de seguridad, planificación y todo lo relativo
a una inmersión segura.

La mayor parte de éstos han sido diseñados
para dar a los estudiantes conocimientos y conceptos generales
sobre la física del buceo, el uso y funcionamiento
correcto de los equipos, y la fisiología del buceo
(la cual rige como el cuerpo humano se ajusta a los cambios
de temperatura y profundidad, durante los ascensos y descensos).
Los cursos también deben cubrir los estándares
actualizados de seguridad del buceo a la vez que presentan
y enfatizan la necesidad de proteger el ecosistema subacuático.
Cuando el estudiante ha finalizado con éxito el
entrenamiento teórico, el entrenamiento en piscina
(o aguas confinadas), las inmersiones requeridas en aguas
abiertas y su examen final, se le entrega el carnet que
certifica el final del curso y que el buzo esta entrenado
en las destrezas básicas del buceo scuba (con tanques
de aire).
El buceo le puede dar una nueva visión a nuestras
vacaciones. Es una actividad que no necesita de un estado
físico especial y que la pueden practicar todos
los que tienen ganas de tener sensaciones totalmente distintas
y ser participantes, no simples espectadores, de una aventura.
Basta que solo nos animemos a cambiar la rutina y realicemos
un curso para saltar al mundo subacuático.

FOTOSUB
Cuando se habla de fotografía submarina, muchas
veces se piensa en fotografía documental de viajes
exóticos a mares lejanos y profesionales del buceo
que manejan unos caros y complicados aparatos.
Nada más lejos de la realidad. Hoy en día
cada vez es mayor el número de personas que han
pasado un sencillo curso de buceo y están capacitados
para aventurarse bajo el agua. No hace faltar realizar
un costoso viaje a mares exóticos, ya que las aguas
de nuestro país poseen una riqueza excepcional
en vida acuática desde los ríos de montaña
de Salta hasta las gélidas aguas del Canal de Beagle
en Tierra del Fuego.
Después de casi 30 años de recorrer los
ambientes acuáticos del país, les puedo
asegurar que en ellos hay una riqueza excepcional en paisajes,
formaciones rocosas, grandes animales, barcos hundidos
y minúsculos seres vivos de llamativos colores
que nos pueden proporcionar infinitos temas para plasmar
en imágenes. Por todas estas razones cada vez más
gente se aventura a realizar cursos de fotosub.

La
fotografía submarina produce mejores buzos como
resultado de la mejor apreciación de los ambientes.
Antes de intentar obtener imágenes bajo el agua
es menester que el operador aprenda a fotografiar fuera
del agua, en todas las condiciones de ambientes y luces.
El aprendizaje no es difícil. Se debe llegar a
conocer a la perfección la propia cámara
fotográfica, y poco a poco realizar todos los procedimientos
técnicos de la toma.
Existen escuelas de fotografía subacuática
donde se aprenden todos los pasos necesarios, con una
constante experimentación y una insistente práctica
que apuntan a lograr el conocimiento profundo de las cámaras
y los accesorios, experiencia imprescindible para el completo
manejo de las técnicas.

Así pues no hace falta ser un experimentado buceador
ni disponer de un sofisticado equipo para iniciarse en
esta especialidad. Ahora bien, existen algunas características
específicas del medio en el que nos vamos a desenvolver
que es necesario conocer y desarrollaremos a continuación.
LA LUZ EN EL AGUA
Antes de adentrarnos en la realización de fotos
bajo el agua, debemos conocer bien las características
del medio en el que vamos a trabajar. El principal condicionante
de todo fotógrafo es la luz disponible. Luz y color
son fácilmente controlables y manipulables en nuestro
medio natural el ambiente terrestre. Sin embargo en el
agua tienen un comportamiento especial que es importante
conocer.
Reflexión de la luz: la luz solar
al llegar a la superficie del agua refleja una parte y
otra penetra. La cantidad de rayos que penetran está
en función de la inclinación del sol, es
decir cuanto más inclinado esté mayor reflexión.
Por lo tanto cuando el sol se encuentra en el punto más
alto, tendríamos una mayor cantidad de rayos reflejados,
por estos motivos el período óptimo para
realizar fotografías subacuáticas estará
dado entre las 10 y 14 horas.
Absorción de la Luz: el agua actúa
como un filtro selectivo que absorbe escalonadamente los
colores en los que se descompone la luz blanca. Según
la longitud de onda que estos tengan, esta absorción
se aumenta a medida que vamos descendiendo o aumentamos
la columna de agua entre la cámara y el objeto
a fotografiar.

El color rojo desaparece prácticamente a los 6
metros, el anaranjado a los 10 metros, el amarillo a los
15 metros, el verde a los 30 metros, y más allá
de esto todo se torna azul grisáceo. Por esta causa
es imposible realizar tomas con colores equilibrados sin
flash. Para estos casos también es importante el
ángulo con que iluminemos.
Hay que aproximar la fuente lumínica para evitar
pérdidas de color y que la luz rebote en las partículas
en suspensión, siendo éste uno de los principales
problemas a resolver en la fotografía submarina.Difusión
de la luz: los rayos luminosos son difundidos por las
partículas suspendidas en el agua, cuanto mayor
y más numerosas sean éstas mayor será
la difusión. Esta aumentará también
conforme se aumenta la distancia de la cámara al
sujeto.
La difusión es más notable en las aguas
turbias, en las cuales aún usando luz artificial,
no mejorará mucho la visibilidad, en virtud de
existir una especie de pantalla formada por las partículas,
las cuales reflejaran la luz.
Es recomendable en estos casos usar lentes gran angular
que nos permitirán tomar fotos cerca del sujeto,
y de esta manera que la luz tenga que atravesar una menor
masa de agua y menor número de partículas.

Atenuación de la luz: ésta
reducción de la intensidad de la luz o exposición,
como resultado de los efectos combinados de la absorción
y de la difusión.
Refracción de la luz: los principales
problemas ópticos bajo el agua debido a la refracción
son: los objetos aparecen un 25% mas cerca y un 33% más
grandes, ésta es la causa por la cual se reduce
el ángulo de cobertura de las lentes.
La luz viaja primero a través del agua, pasa a
través del aire del lente de la cámara para
llegar al negativo. Al cambiar los rayos luminosos de
un medio a otro, de diferentes densidades se produce el
fenómeno de refracción.
La refracción ocurre cuando la luz pasa a través
de una superficie plana, como es el cristal del visor
del buzo, lo mismo sucede cuando usamos la cámara
dentro de su caja estanca que tiene su ventana óptica
plana, el lente reducirá su ángulo de cobertura.
La forma de evitar el efecto llamado telefoto es sustituyendo
la ventana óptica plana de la caja por una ventana
de cúpula o domo corredor, el cual contrarresta
los efectos de la refracción.

La fotografía submarina puede convertirse en un
arte y un oficio de insospechados atractivos. Para los
fotógrafos subacuáticos, los ambientes en
que se mueven brindan oportunidades únicas para
explorar a través de la cámara y son un
constante desafío para crear imágenes que
capten la belleza, la rareza o grandiosidad del mundo
submarino en cada una de sus formas #
©
Sergio Massaro
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