Estos magníficos animales viven en los tres países
que comparten el Parque Nacional de Los Volcanes Virunga,
que son: Rwanda, Uganda y República Democrática
del Congo.
El Parque Nacional de los
Volcanes Virunga (Patrimonio de la Humanidad) se crea
en 1925 siendo el primer espacio protegido de África,
está formado por unas 13.000 hectáreas de
un rico ecosistema de montaña, el cual incluye
árboles de hoja perenne, bosques de bambú,
praderas, pantanos, brezales y grandes ortigas, además
de 200 especies de mamíferos y 700 de aves la mayoría
amenazadas.
En esta zona encontramos
el triángulo formado por los volcanes Karisimbi,
Mikeno y Visoke, lugar que es un santuario para los gorilas
de montaña. Se alcanzan altitudes superiores a
los 4.000 metros, siendo el volcán Karisimbi (4.507
m), situado en la frontera de la República Democrática
del Congo, el más alto de la cadena, seguido del
Volcán Visoke (3.711 m) ubicado en la misma frontera,
a continuación encontramos el Volcán Sabinyo
o Sabyinyo (3.634 m), compartiendo frontera con Rwanda,
Uganda y República Democrática del Congo;
y por último los volcanes Cahinga (3.474 m) y el
Muhabura (4.127 m), ambos situados en la frontera de Uganda.
El Parque Nacional de Los
Volcanes Virunga se hizo famoso a raíz del estudio
que empezó en 1960 la Primatóloga norteamericana
Dian Fossey, siendo la pionera en el estudio del comportamiento
de los gorilas de montaña, labor que en la actualidad
sigue la fundación que lleva su nombre. Tuvo que
pagar con un alto precio la dedicación para salvar
a estos animales, ya que fue asesinada en el Centro de
Investigación de Karisoke en 1985, un crimen que
en la actualidad sigue sin estar resuelto. Su vida fue
llevada al cine tres años después de su
muerte, en la película “Gorilas en la niebla”,
lo que hizo que el interés en visitar la zona aumentará
notablemente, convirtiéndose en 1990 en el santuario
de gorilas mejor organizado y más popular de África.

Sin embargo su andadura
no ha estado exenta de problemas, muchos de ellos a causa
de los diferentes conflictos armados y desordenes sociales
que desde 1944 viene sufriendo la región y el entorno
del parque. Todos estos conflictos han asolado durante
años la zona y no han ayudado a su conservación.
En febrero
de 1992 el parque fue cerrado al ser asesinados dos empleados,
volviéndose a abrir en junio de 1993; siendo evacuado
de nuevo en abril de 1994 a causa del genocidio rwandés.
Finalmente, se formó una base permanente en julio
de 1999 y desde entonces el turismo ha crecido rápidamente.
Sin duda, la pérdida de su hábitat es la
mayor amenaza para la especie. Según las investigaciones
del Instituto Congoleño de Conservación
de la Naturaleza, colaborador de WWF/Adena, en los últimos
meses residentes ilegales asentados en el Parque Nacional
de los Virunga han talado 1500 hectáreas de un
hábitat de primordial importancia para los gorilas,
las agresiones y asedio de los lugares donde habitan estos
animales reduce el área reproductora y limita sus
fuentes alimenticias fundamentales, recluyéndoles,
cada vez, en áreas más pequeñas.

La población de gorilas
esta compuesta por 380 individuos en los Montes Virunga
(censo del 2004) y 320 en Uganda (Bwindi Impenetrable
Forest National Park), en un área de aproximadamente
420 kilómetros cuadrados entre Rwanda, Uganda y
República Democrática del Congo. Siendo
la población de Rwanda de entre 140 y 160 individuos,
aunque en los últimos años hay informaciones
que indican que el número de individuos ha tenido,
aunque pequeño, un esperanzador crecimiento.


Pero este crecimiento no
es suficiente, hemos podido ver en las noticias de todo
el mundo como en la Republica Democrática del Congo
han sucedido matanzas de gorilas. Los gorilas están
amenazados permanentemente al vivir en algunas zonas donde
no reina el control de las leyes. Es más, en muchos
lugares tienen que compartir el territorio con grupos
rebeldes armados, que los matan para comérselos,
por diversión y en algunas ocasiones para traficar
con partes de su cuerpo. Sufriendo también grandes
bajas a causa de los furtivos, que han causado grandes
estragos en la población de gorilas.
Los gorilas de montaña
fueron descubiertos el 17 de octubre de 1902 por un explorador
alemán llamado Robert Von Beringe. La caza sin
control, la destrucción de su hábitat y
la captura de los gorilas para el comercio ilegal lo amenazaron
de tal manera que se temió por su desaparición
en el mismo siglo en el que había sido descubierto.
Actualmente, dentro de los gorilas se distinguen tres
subespecies:
Gorilla gorilla gorilla
(gorila de planicie occidental) también llamado
gorila de llanura occidental, que ocupa las zonas de Camerún,
Guinea Ecuatorial, República Democrática
del Congo, República Centroafricana y una pequeña
parte de Nigeria. La Unión Mundial para la Naturaleza
(IUCN), que se encarga de publicar la lista roja de especies
amenazadas ha puesto al gorila occidental en el estatus
más alto de riesgo, el de Peligro Crítico
de Extinción (www.iucnredlist.org) . El paso a
este estatus es consecuencia de la caza furtiva, a la
destrucción de su hábitat y a las epidemias
masivas del virus ebola, que causa una mortalidad, en
algunas zonas, de hasta un 95%.
Gorilla gorilla
graueri (gorila de planicie oriental) que encontramos
en la República Democrática del Congo. Tiene
un cuerpo más ancho y fuerte que el gorila de llanura
occidental, así como la cara más alargada
y el pelaje más negro. Al igual que el anterior
se encuentra en Peligro Crítico de Extinción
(www.iucnredlist.org).
Gorilla gorilla
beringei (gorila de montaña) su pequeña
población se restringe a la cordillera de los Volcanes
Virunga y a una pequeña zona del sudoeste de Uganda.
Su estado en la lista roja de especies es el de Alto Riesgo
de Extinción en un futuro próximo (www.iucnredlist.org).

Los gorilas de montaña viven en grupos, normalmente,
formados por uno o dos machos adultos, llamados espaldas
plateadas (silverback) por el pelo blanco de su espalda
que indica su madurez sexual alcanzada a la edad de 13
años; varios machos jóvenes (blackback),
hembras adultas, jóvenes y recién nacidos.
El espalda plateada empiezan
a formar su grupo a la edad de 15 años. Este suele
estar constituido por tres o cuatro hembras junto con
algunos jóvenes. El macho de espalda plateada protege
al grupo de peligros exteriores, como la intrusión
de otro macho de un grupo vecino, de otros animales y
de la presencia de furtivos a los que se enfrenta para
proteger a su grupo familiar. Si el líder muere,
el grupo se deshace.
Las hembras alcanzan su
madurez sexual a la edad de 8 años. En ese momento
comienzan a introducirse en diferentes grupos, hasta que
tiene lugar el nacimiento de su primer hijo, a una edad
que ronda los 10 años, después de una gestación
de ocho meses y medio a nueve meses. Mantiene una estrecha
relación con la cría durante un periodo
de aproximadamente 4 años, después de los
cuales se debería producir otro nacimiento. Al
principio la madre gorila transporta al recién
nacido sobre su pecho, pero muy pronto el gorila aprende
a sujetarse solo y entonces se sube a la espalda de su
progenitora, viajando así hasta que alcanza la
edad suficiente para caminar por sí mismo. Las
hembras permanecen al lado del macho espalda plateada
de su grupo hasta su muerte.
La dieta de los gorilas
es principalmente vegetariana, comiendo 27 kg de hierba
cada día y llegando a diferenciar 58 especies diferentes
de plantas comestibles, enriqueciendo la dieta en ocasiones
con insectos como las hormigas, que son una fuente extra
de proteínas en su alimentación. Apenas
beben agua, el aporte hídrico necesario lo obtienen
de los vegetales que consumen.

Durante la noche cada miembro
del grupo construye un nido en el suelo para descansar,
cambiándolo todas las noches, conducta que evita
la agresión de ciertos animales como las serpientes
o de parásitos como las molestas garrapatas. Son
animales sedentarios que no se mueven más de un
kilómetro por día, trasladándose
sólo grandes distancias cuando se produce una lucha
por el territorio con otro grupo, un cambio climático
importante o la agresión humana.

El gorila de montaña
no tiene enemigos naturales, por lo que viven más
de 50 años en libertad. La naturaleza es su único
hogar, no teniendo éxito el intento de mantenerlos
en cautividad. La presión que la población
ejerce sobre su hábitat hace que el más
mínimo cambio afecte seriamente a su supervivencia.
La visita a los gorilas
se rige por unas estrictas normas que todo el mundo debe
cumplir y que intentan minimizar el impacto que sobre
ellos y su ecosistema tiene la presencia humana.

Todo visitante tiene que
tener un permiso que actualmente cuesta 500$ USA, los
permisos son facilitados por la ORTPN (Office Rwandaise
du Tourisme et des Parcs Nationaux) cuya oficina central
esta en Kigali capital de Rwanda o en la oficina que la
ORTPN tiene en Ruhengeri. Es aconsejable llevar los permisos
contratados desde España debido a la gran demanda
existente que hace muy difícil conseguirlos en
destino.
Es imprescindible no tener
fiebre, diarrea, o cualquier otra enfermedad para evitar
un contagio a los miembros del grupo, que son muy vulnerables
a las enfermedades humanas. No está permitido llevar
comida y mucho menos intentar dar de comer a los animales.
No podemos acercarnos más de lo que el guía
del parque nos indique, que por lo general es una distancia
de 7m, aunque la curiosidad y tranquilidad de estos animales
hace que muchas veces sea inferior, llegando a sentarse
a nuestro lado e incluso tocarnos. No podemos llevarnos
nada del interior del parque.


Si tenemos que satisfacer
nuestras necesidades fisiológicas hay que indicárselo
al guía, que nos acompañará a un
lugar apartado, donde caváremos un agujero y después
taparemos bien. Esta totalmente prohibido escupir en el
parque, al igual que tirar cualquier tipo de basura.
En presencia de los gorilas
hay que moverse lentamente, sin hacer gestos bruscos,
usando una voz tranquila y sosegada. Se puede dar el caso
de alguna demostración de fuerza por parte de algún
macho del grupo (generalmente el espalda plateada jefe
de la familia), haciendo sonidos vocales, golpeándose
el pecho y corriendo hacia nosotros, en esta situación
debemos permanecer inmóviles, con la mirada hacia
el suelo, nunca le miraremos directamente a los ojos,
es un signo de amenaza, y cuando la demostración
de fuerza acabe nos dirigiremos hacia nuestro guía
muy lentamente.
Sólo permaneceremos
con el grupo 1 hora, contando desde el momento que los
tenemos delante, para evitarles en lo posible situaciones
de estrés. No se pueden hacer fotografías
con flash.

El día designado
para la visita nos levantamos muy temprano para, después
de desayunar, dirigirnos al centro de visitantes del parque,
donde tenemos que estar a las 7:30 am. Al centro deberemos
llegar en nuestro propio medio de transporte, con el cual
iremos hasta una zona de aparcamiento antes de empezar
la marcha por la selva.
Una vez en el centro de
visitantes nos designaran una familia de gorilas, a partir
de este momento el guarda que nos acompañara procede
a dar una serie de explicaciones sobre la visita, sus
normas de seguridad, algunos datos sobre la especie y
nos informa de las características del grupo que
vamos a ver, explicándonos de cuantos miembros
esta compuesto, sus nombres, cuantos espalda plateadas
hay, etc.
Después de esta introducción
por parte del guarda, nos dirigimos en el coche hasta
la zona de aparcamiento, desde donde seguiremos a pie.

Tenemos que estar en buena
forma física, la humedad, la altitud, los trayectos
largos y abruptos someten a una dura prueba nuestra capacidad
física. Si tenemos algún problema físico
o no estamos en buena forma debemos avisarlo, para que
en lo posible, nos designen un grupo que no requiera un
gran esfuerzo para llegar hasta donde se encuentran.
Tenemos que ir equipados
con botas altas, pantalón largo, camisa de manga
larga, guantes para evitar las ortigas, un chubasquero
que transpire, para no estar todo el día empapados,
y abundante agua para mantenernos hidratados, la humedad
cercana al 98% y el calor hacen que perdamos líquidos
muy rápidamente.

El camino transcurre por
zonas de siembra, de bambú y de selva, haciéndose
el trayecto cada vez más duro, debido a la humedad,
que hace que la senda este muy resbaladiza, a la vegetación
que lo cubre todo haciendo la marcha en muchas ocasiones
muy lenta, a las ortigas que si no llevamos ropa larga
nos hacen pasar muy malos momentos y sobre todo la dureza
del recorrido que cada vez se va haciendo más empinado
y más difícil de andar. Sin embargo los
sonidos de los gorilas, que se van oyendo durante todo
el trayecto, y el nerviosismo que tenemos por verlos hace
que nuestro cansancio pase desapercibido. Una vez que
nos acercamos a la zona donde se encuentran los gorilas,
llega un momento donde tenemos que dejar todo lo que llevamos
encima, mochilas, agua, etc., excepto las cámaras
fotográficas, bajo la custodia de los soldados
que nos acompañan durante la visita.


El momento en que conseguimos
ver al grupo es inolvidable, el tiempo se hace corto y
nuestros sentidos hacen brotar un sin fin de emociones
que nos mantienen absortos contemplando todos los movimientos
de los animales, sus juegos, sus sonidos, momentos de
su vida y sobre todo la tranquilidad que muestran hacia
unos intrusos que interrumpen su calma diaria para observarlos
y fotografiarlos.
Es sin duda alguna un privilegio
poder haber estado a escasos metros de unos animales tan
impresionante, de unos seres vivos tranquilos, amables,
que nos dejan inmiscuirnos, por un corto espacio de tiempo,
en su vida diaria. Produciéndose el momento más
espectacular cuando los vemos por primera vez. Sus miradas,
sus sonidos, sus movimientos y sus juegos nos atraen de
tal manera que hacen el momento inolvidable, manteniéndose
los recuerdos vivos en nuestra mente para toda la vida.
Si no ponemos todos nuestros
esfuerzos en terminar con todos los problemas que azotan
a los gorilas (deforestación, caza furtiva, enfermedades,
etc) en poco tiempo no podremos disfrutar del magnifico
espectáculo de estos majestuosos animales.

Todo ello nos hace tomar
contacto con la importancia de conservar nuestro entorno.
Nos hace darnos cuenta de que existen diferentes culturas,
dentro y fuera de nuestra especie, que han de ser preservadas,
respetadas y cuidadas con el fin de evitar su desaparición.
Debemos ser capaces de ver que la destrucción que
estamos haciendo por nuestra codicia de los diferentes
ecosistemas, y de los seres vivos que los habitan, esta
afectando a nuestra supervivencia dentro del planeta;
es primordial cuidar y respetar nuestra naturaleza para,
de esta manera, poder dejar un legado natural lo más
amplio posible a las generaciones venideras.
Del respeto de todos nosotros
hacia la vida, en cualquiera de sus formas, depende que
podamos seguir disfrutando y maravillándonos de
esa extraordinaria oportunidad que nos brinda la naturaleza,
cada día, de observar sus incontables tesoros.
©
Julio Alvarez Peñalver
DATOS DE INTERES:

Agencias de viaje
(España):
Avial viajes:
www.avial.es
Club Marco Polo: www.clubmarcopolo.es
Bidon5: www.bidon5.es
Natural habitat adventures. www.nathab.com
Baobab expeditions: www.baobabexpeditions.com
Planeta azul: www.planetaazul.net
Ministerio
de Sanidad y Consumo:
Datos sobre vacunas,
sanidad exterior y atención al viajero.
www.msc.es
www.msc.es/sanitarios/consejos/vacext.co
Organizaciones de protección de los gorilas:
Great Ape
Project International: www.greatapeproject.org
Proyecto Gran Simio
España: www.proyectogransimio.org
The Dian Fossey Gorilla
Fund International: www.gorillafund.org o
www.dianfossey.org
The Gorilla Organization:
www.gorillas.org
Permisos de visita
a los gorilas:
Office Rwandaise du
Tourisme et des Parcs Nationaux (ORTPN)
The Rwanda Tourism Board
Boulevard de la Revolution nº 1
PO Box 905
Kigali, Rwanda
Tel: (250) 576514 ó 573396
Fax: (250) 576615
e-mail: reservation@rwandatourism.com

Páginas generales:
www.rwandatourism.com
www.gov.rw
www.rwanda.net
www.visituganda.com
www.congonline.com
www.uwa.or.ug
www.iucnredlist.org