Las serpientes jamás buscan al hombre para atacarlo,
este debe ser nuestro punto de partida. Si nos muerden es
por defenderse, en ese caso es porque se sintieron agredidas
o al menos sorprendidas por nuestra presencia.
Como
evitar el accidente:
• Cuando vayamos al campo usemos botas de goma o cuero
hasta la rodilla, en caso de no poseerlas se podrán
utilizar polainas o al menos envolver nuestras piernas hasta
la rodilla con bolsas y sujetarlas con ligas. Como mínimo
utilicemos un pantalón grueso (jean) y borceguíes.
• No nos internemos en pastizales en que no veamos el
piso bajo nuestros pies. O si lo debemos hacer, siempre utilizar
un “bastón” para ir tanteando delante de
nuestros pasos.
• Jamás introducir la mano en huecos de árboles,
tarros abandonados, cuevas o pozos, son el lugar ideal para
que una víbora descanse.
• No levantar piedras o troncos introduciendo las manos
por debajo sin haberlo movido previamente con un palo.
• Si vemos una víbora, tomemos el objetivo más
grande y saquemos la foto a distancia, no intentar acosarla
o perseguirla.
• No tocar víboras muertas, las venenosas conservan
el mismo activo hasta que la cabeza está en estado
de putrefacción, por lo que podríamos accidentarnos
con ella.
• No intentar capturar víboras. Mucha gente piensa
que podrá ayudar, si lleva una víbora a un centro
que produce antídotos. Pero la mejor forma de ayudarlos
es evitando la posibilidad de un accidente.
• Si estamos acampando siempre dejar la carpa bien cerrada.
Jamás
dejar calzado fuera de la misma. Limpiar el área circundante
de matorrales. Muchas víboras se alimentan de roedores,
por lo que si no atraemos roedores no atraeremos víboras.
Una vez mordidos:
Como sucede con muchas urgencias, es más importante
saber lo que no hay que hacer:
• NO hacer torniquetes, ni ligaduras.
• NO hacer incisiones.
• NO succionar.
• NO suministrar ningún medicamento, ni lavar.
• NO colocar emplastos.
• NO intentar capturar o identificar al ofidio.
Se recomienda:
• Aflojar la ropa y todo aquello que pueda dificultar
la circulación de la sangre.
• Tranquilizar al accidentado, intentar que camine lo
menos posible y trasladarlo lo más rápido que
se pueda a un centro sanitario de relevancia. No perder el
tiempo en el camino yendo a consultorios particulares, o pequeños
dispensarios. Solo un médico bien preparado sabe cuando,
cuál y en que dosis se debe aplicar un suero antiofídico.
Algunos puntos a considerar:
• La segunda mordida de una víbora suele inyectar
más veneno que la primera. Por lo que si intentamos
capturarla nos exponemos a un verdadero ataque en el que se
preparará para desplegar todo su potencial tóxico.
• Muchas veces por más que la víbora sea
venenosa no alcanza a inocular su tóxico, y en otras
ocasiones tienen sus glándulas con poco o casi nada
de veneno, a pesar de ello, siempre se debe concurrir a un
centro asistencial.
• El veneno se distribuye muy rápidamente en
el torrente sanguíneo y nada evitará que lo
haga, por eso es importante llevar al accidentado a un centro
de salud, sin intentar “curas mágicas o caseras”.
• Siempre se dispone de tiempo suficiente para llegar
a un centro asistencial, en caso de botrhops y cascabel. Dependiendo
de una gran cantidad de factores, se posee entre 8 y hasta
24 horas para establecer un tratamiento apropiado, pero cuanto
antes se instaure menos secuelas habrá.
• Si vamos a un lugar remoto, absolutamente distante
de centros de salud de relevancia y en zonas de víboras
es conveniente que en el grupo haya una persona entrenada
para asistir en un caso de accidente de ofidismo.
Links
recomendados para ampliar esta información:
• Accidentes
por ofidios.
• Guía
de prevención y tratamiento de las mordeduras por serpientes
venenosas.
• Accidentes
provocados por ofidios, arañas y escorpiones.
• Como
reconocer a una serpiente venenosa (PDF 176 kb)
•
Serpientes
venenosas en Buenos Aires (PDF 115 kb)
•
Enciclopedia
virtual de serpientes
• Escorpiones
• Accidentes
con Arañas
(*)
FNA agradece al Dr. Juan Carlos Piola del Servicio de Toxicología
del Sanatorio de Niños de Rosario, Santa Fe y
al Med. Veterinario Sr. Guillermo P. Jimeno especialista en
fauna silvestre, por la información suministrada.